Origenes de la Obra Marista

El Instituto Marista nació el 2 de enero de 1817, en la Valla (Francia), fundado por San Marcelino Champagnat con el nombre de Hermanitos de María. La Santa Sede lo aprobó en 1863 como Instituto autónomo y de derecho pontificio. Respetando nuestro nombre de origen, nos dio el de Hermanos Maristas de la Enseñanza (F.M.S.: Fratres Maristae a Scholis).

Los hermanos maristas son personas consagradas a Dios, que siguen a Jesús al estilo de María, que viven en comunidad y se dedican especialmente a la educación de los niños y de los jóvenes más necesitados. Presentes en 80 países, los hermanos comparten su misión con miles de laicos que abrazan igualmente el carisma de Champagnat.


Misión
En Colegio Marista de Celaya, creemos en los niños y jóvenes en la vivencia del evangelio a través de la educación armónica en el fortalecimiento de los valores, la formación académica y socio-afectiva, para el servicio a nuestra comunidad educativa y medio ambiente.

Visión Estratégico Operativa (VEO 2026)

La vida es un cambio permanente, pero también percibimos el valor de la estabilidad en ella. Así, la transformación y generación de nuevas realidades, ideas y experiencias se equilibra con las convicciones, estructuras y valores que enraízan en la vida y le dan un sentido.

La propuesta de la Visión Estratégico Operativa (VEO) busca reflejar esta dialéctica, es decir, este diálogo que como personas e instituciones tenemos con la vida y los procesos históricos que la conforman.

Los maristas, hermanos, laicas y laicos de la Provincia de México Central, hacia el año 2026:

México Marista

Los Hermanos Maristas fundadores de la Provincia Marista Mexicana, encabezados por el H. Pedro Damián, establecieron su primera escuela en Guadalajara, Jalisco, el 20 de agosto de 1899. Ese mismo año, en el mes de octubre, llegó un segundo grupo de Hermanos a Mérida, Yucatán. Desde estas dos ciudades los Hermanos se extendieron hacia el Bajío, Michoacán y el Distrito Federal, en la zona central de la República; y hacia Campeche, Chiapas y Oaxaca, en el sureste. Los principios no fueron fáciles; a las penalidades naturales del aprendizaje de una nueva lengua y de una nueva cultura se añadió el contratiempo de la enfermedad. La fiebre amarilla causó la muerte de casi una docena de Hermanos entre los años 1899 y 1910. La mayoría de los Maristas de esta primera época eran franceses.

En 1908 se constituyó la Provincia Marista de México. Ya para entonces funcionaban las Casas de Formación en el país y nuestras escuelas contaban con la presencia de los primeros Hermanos Maristas mexicanos. En 1914 una de las corrientes revolucionarias clausuró varias escuelas y casas de formación y obligó a otras a trabajar en la clandestinidad. En esta situación de incertidumbre algunos Hermanos aprovecharon la oportunidad para llevar la obra Marista a Cuba, que a su vez sirvió de puente para que esta semilla se extendiera más tarde a Centroamérica.

Hacia principios de la década de los cuarenta, la Provincia Marista de México vio crecer el número de Hermanos, de alumnos y de escuelas hasta que fue necesaria una reestructuración: primero con la denominación de Cuba y América Central como territorios en 1949, y posteriormente la creación en 1959 de dos Provincias en nuestro país: México Occidental y México Central. Nuestra Provincia, México Central, está constituida actualmente por 21 comunidades de hermanos, de las cuales una es interprovincial, ya que está conformada por hermanos de las dos provincias mexicanas.